Propósito

Preguntas y respuestas sobre el PROPÓSITO

¿Qué debemos entender por cambio de paradigma?, ¿estamos definiendo bien el propósito en nuestras organizaciones?, ¿cuándo se genera y qué debemos esperar del impacto social?, ¿qué es la transformación social competitiva?, en el siguiente artículo intentamos dar respuesta a estas y otras cuestiones.

Estamos viendo como hechos recientes como la actual pandemia está acelerando que muchas organizaciones necesiten ir hacia un nuevo paradigma, hacia organizaciones más evolutivas, sostenibles y centradas en las personas.

Quizás convenga recordar que supone realizar un cambio de paradigma. Un cambio de paradigma implica no solo un cambio de pensamiento (creencias), sino que debe afectar a nuestra visión del mundo, una nueva manera de comprender las situaciones, las personas y las relaciones. Supone una nueva manera de SER en el mundo y es que para cambiar cualquier situación que nos encontremos, primero necesitamos cambiar nosotros mismos.

Entonces, las organizaciones, ¿cómo realizan este camino hacia este nuevo paradigma sin dejar de ser competitivas?

Me viene a la mente la frase que alguna vez le he escuchado a Silvia Serna y que siempre me llamó mucho la atención, “El oxígeno para las personas es como el beneficio para las empresas, pero las personas no hemos venido a este mundo solo para respirar ni las organizaciones solo se han creado para obtener beneficios”. Comparto al 100% esta reflexión, pero qué duda cabe que no podemos dejar a la organización sin respirar, no puede dejar de ser competitiva.

La solución a la pregunta anterior es el PROPÓSITO, el propósito nos ayuda a combinar:

  • la idea de la transformación, la idea de una necesidad y un compromiso con la sociedad, con nosotros mismos y/o con el planeta que vemos tan necesaria
  • la necesidad de seguir siendo competitivos.

Entonces, parece claro que será necesario que cada organización defina su propósito, y ¿qué supone definir el propósito?

Como muy bien expuso Alberto Barreiro, recientemente, durante el primer Congreso de Transformación Social Competitiva, definir el propósito supone “un cambio de perspectiva radical para definir a la propia organización, es decir, no seguir definiendo a las organizaciones desde una perspectiva auto-referencial, en base a sus capacidades y lo que hacen, sino en base al impacto que queremos provocar en los demás”.

Por ejemplo, en el caso de un centro educativo como se definiría:

  • Perspectiva auto-referencial: En nuestro centro contamos con los mejores educadores y especialistas del mundo empresarial.
  • Perspectiva impacto: En nuestro centro saldrá los alumnos mejores preparados para este mundo tan complejo.

Por tanto, no debemos definir a las organizaciones en base a sus productos y servicios y que además tienen un propósito social, sino que tenemos que cambiar el chip y tener la capacidad de definir las organizaciones por su propósito social.

Así, está claro, aquí vemos como la transformación debe comenzar por nosotros mismos, para ser capaces de asumir ese propósito y ver el mundo desde una nueva perspectiva.

Y, ¿qué se genera con todo esto?

Conviene resaltar que por sostenibilidad no debemos limitarnos a lo medioambiental. Con bastante normalidad solemos priorizar los 5 ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) ligados a la protección del medio ambiente, dejando de lado, o no prestando la debida atención, a los otros 12 ODS.

Así, como decíamos al inicio de este artículo, en un entorno como el actual se exigen organizaciones evolutivas, sostenibles y centradas en las personas, y que sean capaces de definir su propósito de forma consciente para hacerlas más competitivas, generando:

  • Un propósito compartido por todas las personas de la organización supone personas más protagonistas, participativas y mejora el sentimiento de pertenencia.
  • Un propósito compartido con los diferentes agentes (clientes, proveedores u otros agentes externos) con los que opera la organización supone que se generen vínculos de calidad.
  • Dar a conocer el propósito al entorno de la organización supone un impacto social positivo provocando una transformación social en todo el ecosistema.

A todo este proceso de transformación en los diferentes ámbitos, personal, organizacional y social es lo que se conoce como Transformación Social Competitiva.

Os dejamos enlace al resumen del primer Congreso de Transformación Social Competitiva donde se trataron estos y otros aspectos que pueden ser de vuestro interés.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *